El dinero, nos dice The Miami Herald, parece hacer casi invencibles a los miembros de la Comisión de Miami-Dade. Un reciente titular de primera plana decía: “En Miami-Dade, Es Negocio Ser Titular de Un Cargo”. El periódico señalaba que ni uno solo había perdido en 14 años. “Entre la elección del alcalde y seis de comisionados. Ningún retador ha recaudado más de 15 por ciento del dinero amasado por el titular de un cargo”, escriben dos reporteros del Herald acerca de las campañas de este año.
Si uno vive en Miami-Dade no debe esperar una sorpresa en el Día de Elecciones, lo cual debe suceder en menos de dos semanas --26 de agosto. Las circunstancias son desfavorables para un ciudadano normal con buenas intenciones y grandes ideas que aspire a un cargo. Lo más probable, independientemente de sus buenos planes, es que pierda. Y parte del problema es el dinero. Sin al menos unos pocos cientos de miles de dólares en el banco, no hay posibilidad de enfrentarse a cualquier comisionado en el puesto.
¿De dónde provienen los cientos de miles de dólares? Fíjense en cualquier sesión de comisión. Echen un vistazo alrededor. Vean a los buitres vestidos con trajes de Armani cerca del podio o rondando por los alrededores. Les llaman cabilderos. Son los que llevan la batuta. Los comisionados pueden adoptar poses y pretender que están conduciendo los negocios del pueblo, pero son los hombres o mujeres bien vestidos en el salón los que generalmente toman las decisiones. (En muchas sesiones ni siquiera tienen que estar presentes. Permanecen en su oficina y presencian las sesiones por televisión y llaman por teléfono a los comisionados si necesitan hacer énfasis en un punto. O incluso ofrecen argumentos…
Estos cabilderos que representan a personas que hacen negocios con el condado después tienen a su cargo obtener contribuciones de campaña para los comisionados. Alguien con un grupo de personas adecuadas puede significar para un comisionado en el cargo de $20 000 a $50 000 dólares (y más) en un momento dado. Uno de estos recaudadores de fondos puede obtener más dinero en una noche que lo puede obtener un retador en meses de campaña.
Se aclara el financiamiento público
En el 2000, los residentes de Miami-Dade aprobaron un referendo que creaba una forma de financiamiento público de campaña para los cargos de comisionado de condado, incluyendo el cargo de alcalde. Cualquiera que estuviera interesado en postularse debía reunir un número específico de firmas y una modesta cantidad de contribuciones de parte de electores. A partir de ahí se podía optar por el financiamiento público y seguir estrictamente las reglas --que limitaba cuánto se podía obtener, etc.-- o adherirse a las viejas formas de recaudar dinero. Es interesante que a principios de la década, inmediatamente después de que se aprobara el financiamiento público, un número de personas se postulara y se desarrollaron algunas contiendas interesantes. Sin embargo, un par de candidatos fueron atrapados abusando del sistema, lo que hizo que los comisionados --muchos de los cuales se oponían al sistema-- se deshicieran sistemáticamente de él.
En la actualidad ni siquiera estoy seguro de que exista un sistema o de que funcione realmente. Pero citando la corrupción, algo en lo que los comisionados de Miami-Dade son expertos--, un número de ellos logró deshacer lo que los electores habían aprobado.
Es interesante que ni siquiera uno de los comisionados defendiera en algo al sistema. Pero ni siquiera uno se opuso de alguna manera. Citaron la corrupción, como mencioné, pero también el derroche del dinero de los contribuyentes. Muchos de ellos son las mismas personas (me refiero a los comisionados) que han cerrado los ojos a la corrupción y al derroche del dinero de los contribuyentes con los costos excesivos del aeropuerto, el Centro de las Artes Escénicas, los dólares perdidos del impuesto para el transporte y que ahora quisieran gastar miles de millones de dólares en un túnel en el centro de Miami junto con la construcción de un nuevo estadio de béisbol.
Por cierto, los estudios han demostrado que un sistema de financiamiento público de las elecciones costaría a los contribuyentes una cantidad infinitesimal. Y a larga, en las ciudades de todo el país que usan el sistema, en realidad se ahorra dinero mientras aumenta la posibilidad de candidatos viables para los cargos electivos.
No apuesten a que los comisionados de Miami-Dade piensen qué es lo mejor para los electores. Ellos están más interesados en garantizar su continua reelección y los beneficios que pudieran obtener mientras estén en el poder…
¿Hay soluciones?
Para empezar, debemos reinstaurar un sistema manejable y justo de financiamiento público de las campañas. Es la única manera que existe para que muchos de nosotros podamos ser candidatos con alguna posibilidad de victoria.
También podemos limitar la influencia de los cabilderos y de gente que hace negocios con el condado. Presionen a los comisionados para que aprueben una ley que prohíba contribuir en las elecciones a comisionados del condado a cualquier persona que haga negocios con el condado. La Ciudad de Miami Beach acaba de aprobar una ley de ese tipo.
Los medios deben desempeñar un papel. The Miami Herald, las estaciones de televisión y otros deben comenzar a ejercer presión sobre nuestros líderes electos para que hagan lo correcto. Ustedes deben avergonzarlos de tal manera que lo lleguen a hacer. No lo van a hacer por cuenta propia. A los comisionados les agrada la idea de mantenerse en el poder por siempre, con pocos obstáculos en el camino.
También debemos cambiar las elecciones y realizarlas en noviembre. Hagámoslas el mismo día en que se elige al presidente. Eso garantiza una mayor afluencia a las urnas y por lo tanto una mejor oportunidad de derrotar a alguien en el cargo. Y ahorraría dinero del contribuyente. Se gastan millones en la celebración de esas elecciones.
Debemos instituir límites a la reelección: 12 años, o quizás 16 como máximo en el cargo. Los líderes del condado y los medios deben desempeñar un papel también en esto. Como acabamos de ver, recientemente los comisionados rechazaron sin mucha discusión las sugerencias hechas por un panel de revisión de la carta del condado que trabajó duro y por largo tiempo para obtener ideas para que nuestro sistema funcione mejor. Fue una falta total de respeto por el panel y los ciudadanos del condado de Miami-Dade.
Una última sugerencia. Una cifra récord de votantes y miles de nuevos votantes que ejerzan su derecho sería otra manera de derrotar a los cientos de miles de dólares que gastan los comisionados en el cargo. Luego demos un paso adicional: que la gente vote por el candidato con menos fondos de campaña --un enfoque novedoso a la democracia representativa. No estoy seguro de que se haya probado en algún otro lugar, pero es un plan que pudiéramos examinar.
O, por último, pudiéramos esperar por la formulación de cargos. Es la única manera en que se han reemplazado comisionados en casi dos décadas. Y ha habido numerosos casos de ese tipo.
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